La inteligencia artificial ha sido, con permiso de Donald Trump, la gran protagonista del reciente Foro Económico de Davos, donde los mayores empresarios y políticos del mundo han coincidido en el invierno suizo para conversar sobre la tecnología del momento.
Uno de los mayores temores de muchas personas es que la IA, capaz de realizar con enorme eficiencia las tareas sencillas y repetitivas, tenga un impacto demoledor en el mercado laboral y haga que millones de personas se queden sin empleo, algo que ya se espera que pase en 2026. Ya se estima que el 11% de los trabajos son reemplazables, y la cifra puede ir a más con el avance de los algoritmos.
En Davos, los máximos responsables de las compañías tecnológicas han defendido la que hoy en día es su mayor gallina de los huevos de oro, como demuestra la posición de Nvidia como empresa más valiosa del mundo y situaciones actuales como la escasez de memorias RAM por la alta demanda de los centros de datos para la IA.
Al mismo tiempo, también ha habido voces más críticas que advierten de los riesgos que vienen asociados a esta nueva tecnología en el mercado laboral.
Hasta el FMI teme a la IA
Es el caso de Kristalina Georgieva, la directora del Fondo Monetario Internacional, o FMI por sus siglas en inglés, que ha hablado sobre este tema en una conferencia durante el encuentro organizado en Suiza.
La máxima mandataria del FMI pone el foco en los jóvenes, que suelen comenzar su etapa laboral haciendo precisamente las tareas y los empleos que ahora pueden ser automatizados por la inteligencia artificial. Este organismo estima que la IA puede impactar en el 60% de los empleos en países desarrollados y el 40% a nivel mundial.
Para las personas que se incorporan a un trabajo en la actualidad, la IA es “como un tsunami golpeando al mercado laboral”, como recoge Fortune.
“Las tareas que se eliminan suelen ser las que ofrecen los puestos de trabajo de nivel inicial, por lo que a los jóvenes que buscan empleo les resulta más difícil conseguir un buen puesto”, asegura Georgieva, que pone el énfasis en la falta de medidas para evitar la situación que nos sobreviene.
“¿Dónde están las barreras de protección? Todo esto avanza muy rápido y, sin embargo, no sabemos cómo hacerlo seguro. No sabemos cómo hacerlo inclusivo”, afirma la director del FMI, a la que el avance de la IA sin regular le parece su “mayor preocupación”.
“Despertad. La IA es real y está transformando nuestro mundo más rápido de lo que podemos comprender”, alerta.
“La clase media, inevitablemente, va a verse afectada”
Georgieva no ha sido la única en advertir de los riesgos de la inteligencia artificial en Davos, ya que prestigiosos economistas hablan ya de “disrupciones significativas en el empleo”, y que podría extenderse pronto no solo a las tareas menores y repetitivas, sino también a los roles que requieren preparaciones mayores.
En esta dirección también ha hablado la directora del FMI, que ha manifestado que incluso en los puestos no automatizables, los trabajadores que no usen la IA podrían quedar “atrapados”, lo que afectará a las clases sociales de una forma desigual, y no solo a las más bajas.
“La clase media, inevitablemente, va a verse afectada”, apostilla




