De un tiempo a esta parte los trabajos realizados por herramientas de IA como ChatGPT, Gemini y demás chatbots están por todas partes. De hecho, la mitad de lo que se publica en Internet ya lleva su firma. Mucha gente los emp en trabajos, estudios y demás. Sin embargo, esto podría ser por incluso de lo que parece, y suponer un problema para la propia creatividad humana.
Eso es, al menos, lo que defiende un nuevo estudio. ¿Y por qué? Pues porque los expertos han llegado a la conclusión de que importa poco de qué inteligencia artificial se trate, al final todas piensan de una manera bastante parecida entre ellas, por no decir igual. En la práctica, esto quiere decir que las ideas podrían limitarse mucho, en todos los sentidos.
ChatGPT, Gemini, Claude… una amenaza para la creatividad
La preocupación que básicamente expresa el estudio publicado en Engineering Applications of Artificial Intelligence es la siguiente: las herramientas de IA son muy parecidas entre sí. Demasiado. Puede que ChatGPT, Gemini, Claude y demás alternativas tengan interfaces distintas y todo eso, pero a la hora de la verdad, su creatividad, por así llamarla, es casi idéntica.
La investigación vendría a demostrar que ante preguntas más o menos abiertas o creativas, las respuestas o soluciones que son la IA caen siempre en los mismos tópicos. De ahí que casi todos los textos escritos con IA tengan ese mismo toque un tanto simplón y artificial. O que las imágenes y vídeos también se puedan detectar a kilómetros. Y eso no es bueno.
¿Por qué se produce este fenómeno? Hay una explicación, y tiene que ver con la forma en que se entrenan estos modelos. Los grandes modelos de lenguaje (LLMs, por sus siglas en inglés) aprenden a partir de enormes cantidades de texto disponible en Internet, libros, artículos y foros. La IA identifica patrones lingüísticos y de contenido que son estadísticamente probables, generando respuestas que respetan esos patrones.
O lo que es lo mismo, pero explicado de manera más sencilla: cuanto más entrenadas están las herramientas de IA, más refinadas son sus respuestas, pero también más homogéneas. Hay que recordar, esto es importante, que la IA no piensan, aunque pueda parecerlo, solo tiran de algoritmos. Estos son similares, sin importar qué empresa esté detrás ni nada de eso.
¿Por qué es un problema para la creatividad humana?
Cualquiera puede pensar: vale, las IA se parecen, eso es un hecho, ¿pero qué tiene que ver con la creatividad humana? Según los responsables del estudio, mucho. Cuando varias personas dependen de la misma IA o de IAs similares para inspirarse, existe un riesgo de convergencia de ideas. Y, guste más o guste más, ChatGPT y similares se usan hoy en día para muchas cosas creativas.
Un ejemplo: los escritores. Si varios buscan inspiración de temas, perfiles de personajes y cosas así en la IA, al final inevitablemente sus historias se parecerán entre sí. Es solo un ejemplo, eso se puede llevar a cualquier disciplina. Así que, si las tendencias continúan como hasta ahora, quizá en unos años la variedad creativa brille por su ausencia. Incluso donde uno menos se lo espera.





