La inteligencia artificial se ha convertido en una herramienta cada vez más común en las clínicas dentales, no solo para diagnosticar problemas y tratamientos, sino también para influir en las decisiones de los pacientes sobre los procedimientos que necesitan.
En servicios como los talleres de coches y las clínicas dentales, los clientes a menudo deben confiar en la experiencia y la honestidad del profesional. Sin embargo, la llegada de la IA a las clínicas dentales introduce una nueva variable que puede afectar significativamente el costo de los tratamientos.
La IA puede proporcionar diagnósticos más visuales y detallados, lo que puede llevar a los pacientes a optar por tratamientos más caros. Pero, ¿qué sucede cuando la IA ‘alucina’ o exagera, y el dentista no puede detectarlo? Ya ha habido casos en los que los pacientes han sido sometidos a tratamientos innecesarios y costosos.
La IA médica al servicio de tratamientos lucrativos
La escritora y periodista Joanna Stern compartió una experiencia personal en su libro ‘No soy un robot: mi año utilizando la IA para hacer (casi) todo’, en la que acudió a un dentista que utilizaba una IA llamada Pearl. Esta IA ‘detecta un 37% más de enfermedades y presta un 24% más de atención a los pacientes que la necesitan’.
Después de una radiografía, la IA diagnosticó que Stern requería un tratamiento periodontal de varias sesiones, que costaba miles de dólares. Sin embargo, al llevar los resultados a otros dentistas, todos coincidieron en que no necesitaba dicho tratamiento.

La experiencia de Stern la llevó a investigar más a fondo, y varios trabajadores de clínicas dentales le confesaron que sus jefes les incentivaban a usar la IA para vender tratamientos más caros.
Según Stern, ‘Están utilizando la inteligencia artificial para intentar venderte tratamientos dentales más caros’. Esto plantea preguntas importantes sobre la fiabilidad de la IA en la medicina y su potencial para influir en las decisiones de los pacientes.
Es crucial considerar estas cuestiones y buscar más información para entender mejor cómo se está utilizando la IA en las clínicas dentales y cómo puede afectar a los pacientes.
La periodista que investigó el uso de la IA en clínicas dentales
Joanna Stern, escritora y periodista, es conocida por sus investigaciones sobre tecnología y su impacto en la sociedad. En su libro ‘No soy un robot: mi año utilizando la IA para hacer (casi) todo’, Stern comparte su experiencia personal con la IA en diferentes ámbitos, incluido el sector dental. Su encuentro con un dentista que utilizaba la IA Pearl para diagnosticar problemas dentales la llevó a investigar más a fondo sobre el uso de esta tecnología en clínicas dentales.
Stern descubrió que varios trabajadores de clínicas dentales le confesaron, de forma anónima, que sus jefes les presionaban para usar la IA porque proporcionaba diagnósticos más visuales que convencían a los pacientes a someterse a tratamientos más caros. Esta revelación la llevó a concluir que ‘están utilizando la inteligencia artificial para intentar venderte tratamientos dentales más caros’.
La línea entre diagnóstico y venta
Esta situación plantea dudas sobre la objetividad de los diagnósticos realizados con la ayuda de la IA en el sector dental. ¿La IA puede ‘alucinar’ o exagerar en sus diagnósticos, llevando a los dentistas a recomendar tratamientos innecesarios? Aunque no hay respuestas fáciles, la investigación de Stern destaca la necesidad de una mayor transparencia y regulación en el uso de la IA en la medicina y la odontología.




