La Policía Nacional ha arrestado a un varón por dos infracciones cometidas en menos de 24 horas en Santander. El pasado 11 de febrero fue aprehendido como presunto responsable de un hurto con violencia o intimidación en un establecimiento; y la jornada siguiente, por infringir la medida de alejamiento que pesaba sobre el local tras el delito anterior, lo que llevó al juez a decretar su entrada en la cárcel.
Según ha comunicado este lunes la Comisaría, la primera actuación se originó tras una llamada al 091 que alertaba de una pelea en el interior de un comercio. Al llegar, los policías vieron a un sujeto que sujetaba con fuerza por el cuello a otra persona, que presentaba evidentes signos de asfixia. A pesar de la presencia policial, el agresor ignoró las órdenes de los agentes y no interrumpió su actuación, por lo que los efectivos intervinieron para separarlos.
El propietario explicó que un individuo había entrado al local y le dirigía la palabra en francés, por lo que tuvo que utilizar su móvil para traducir el idioma y poder responder al cliente.
En un momento dado y de forma repentina, le arrebató el terminal e intentó darse a la fuga, pero fue interceptado por el dueño del negocio, que contó con la colaboración de su hermano. Entonces, se produjo una lucha para impedir que el sospechoso se apoderase del dispositivo y ambos resultaron con heridas leves.
Los agentes arrestaron al implicado por robo con violencia y tras pasar a disposición judicial, quedó en libertad provisional, con medidas cautelares como la prohibición de comunicarse con la víctima y orden de alejamiento de 100 metros, también del establecimiento.
Sin embargo, al mediodía del día siguiente, 12 de febrero, el propietario comunicó que el sospechoso había vuelto a entrar al local. Fue arrestado de nuevo y esta vez se decretó su ingreso en prisión.
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