El comercial que reunió a íconos de los 90
La última campaña de Dunkin’ para el evento deportivo más importante de 2026 causó sensación al reunir en una misma producción a algunas de las caras más emblemáticas de la televisión estadounidense de la década de 1990.
La marca diseñó una pieza audiovisual que combinó la comedia de situación con alusiones directas a En busca del destino (Good Will Hunting), la cinta que catapultó a Ben Affleck al estrellato.
El resultado fue un spot publicitario de gran impacto, lleno de humor y detalles dirigidos a los aficionados a la cultura popular.
Good Will Dunkin’: un viaje al pasado
El anuncio, titulado Good Will Dunkin’, comienza con una pantalla que simula una grabación en formato VHS fechada en 1995, sugiriendo la existencia de una versión previa en estilo sitcom.
La escena se desarrolla en una cafetería Dunkin’ ambientada con la estética y la paleta cromática típica de esa década, donde Affleck aparece con una cabellera rubia, evocando el estilo de Matt Damon en la película original.
La producción contó con un elenco coral: Jennifer Aniston, Matt LeBlanc, Jason Alexander, Ted Danson, Jasmine Guy, Alfonso Ribeiro y Jaleel White.
Como habitual en los anuncios de la marca, Tom Brady también tuvo presencia en este comercial.
Tecnología de rejuvenecimiento digital
Mediante tecnología de rejuvenecimiento digital, todos los actores fueron transformados para recrear con exactitud los estilos y gestos que los hicieron famosos en sus respectivas series, como Friends, Seinfeld, Cheers, A Different World, El príncipe del rap en Bel-Air y Todo queda en familia.
Las referencias televisivas aparecen de forma constante a lo largo del anuncio.
En uno de los momentos más recordados, Alexander aparece con las gafas de su personaje de Seinfeld y afirma, entre risas, que “arreglaste los Munchkins en una secuencia de Fibonacci; tengo a un genio trabajando para mí”, provocando la hilaridad de la audiencia ficticia.
Guiños y referencias culturales
LeBlanc, con un peinado que recuerda a Joey Tribbiani, pregunta, entre carcajadas: “Si es tan genio, ¿por qué le puso hielo al café?”.
La relación entre personajes y bromas internas se refuerzan con detalles de vestuario, como la chaqueta de LeBlanc, que imita la de Chuckie en la película, pero con el logo de los Bruins cubierto.
La comedia intensifica cuando Jasmine Guy ofrece, en tono de broma, casarse con quien la ayude a resolver la secuencia matemática, provocando una estampida de pretendientes, entre ellos Alfonso Ribeiro (con bigote al estilo Carlton) y Jaleel White (luciendo el peinado clásico de Steve Urkel).
Crucesción de universos televisivos
El desfile de referencias culmina cuando Ben Affleck se adelanta y parafrasea el icónico “¿Cómo estás?” de Joey, creando un cruce de universos televisivos.
La aparición de Jennifer Aniston marca otro de los momentos destacados del comercial.
Con el corte “Rachel” y vestimenta característica de sus años en Friends, irrumpe en la escena para preguntarle a Affleck si le gustan las donas.
La situación se complica cuando presenta a su “nuevo novio”, un Tom Brady de pelo largo, y remata con una frase que parodia el célebre “¿Qué te parecen estas manzanas?” de la película: “¿Qué te parecen estas nueces?”, provocando la ovación de la audiencia ficticia y reforzando el tono irreverente del anuncio.
Material adicional y estrategias promocionales
Tras la emisión principal, Dunkin’ difundió material inédito con las audiciones de John Stamos y Tiffani Thiessen, íconos de Full House y Salvado por la Campana.
Aunque no participaron en el corte final, sus pruebas aportaron más nostalgia y humor al universo de la campaña, con referencias a sus populares personajes y a la vida en las escuelas secundarias de Beverly Hills.
La estrategia de Dunkin’ incluyó un fuerte componente promocional: la compañía anunció la entrega de 1,995 millones de cafés helados gratuitos, una cifra que remite al año 1995, cuando esta bebida se incluyó por primera vez en el menú.
Además, la marca presentó una edición limitada de ropa vintage auténtica de los años 90, disponible a través de su tienda digital, con prendas seleccionadas de tiendas de segunda mano en Boston.
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