El desempleo juvenil ha alcanzado cifras alarmantes en la era de la inteligencia artificial, pero resulta que la tecnología no es la principal responsable de este fenómeno.
La pandemia de 2020 cambió drásticamente la vida laboral de millones de personas, obligándolas a adaptarse a nuevas formas de trabajo. El teletrabajo, que ya era una modalidad presente en muchas empresas, se popularizó y su impacto persiste, aunque parece ser más perjudicial que beneficioso.
Un informe del Federal Reserve Bank de Nueva York revela que el teletrabajo está dificultando la contratación de nuevos empleados, especialmente jóvenes, en las empresas.
“Estimamos que el teletrabajo puede explicar el 64% del reciente aumento del desempleo entre jóvenes graduados universitarios”, afirma el informe. Esto se debe a que a los empleadores les resulta más difícil enseñar habilidades en remoto a los recién graduados.

El estudio destaca que el trabajo remoto puede explicar el 64% del aumento del desempleo entre todos los jóvenes graduados entre 2017-2019 y 2022-2024.
El teletrabajo margina a los trabajadores más jóvenes
El teletrabajo puede favorecer la desconexión entre los trabajadores, especialmente los más jóvenes, al no recibir retroalimentación constructiva sobre su desempeño.
Los expertos coinciden en que la inteligencia artificial generativa y otros factores podrían influir más en los patrones de empleo de los trabajadores jóvenes en el futuro.

El desempleo juvenil es especialmente preocupante porque las primeras experiencias laborales pueden tener consecuencias a largo plazo en la trayectoria profesional.
Empezar en un mal momento laboral marca la trayectoria profesional de los trabajadores
Quienes inician su búsqueda de empleo en mercados laborales menos dinámicos tienden a percibir menores ingresos y a progresar más lentamente en su carrera profesional.
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