El día de la graduación en la universidad se supone que es algo para recordar toda la vida. Familiares y alumnos del Glendale Community College, en Phoenix (Estados Unidos), seguro que no olvidan nunca el ridículo y desprecio sufrido durante la ceremonia de entrega de diplomas, por culpa de una inteligencia artificial mal diseñada.
A alguien se le ocurrió la brillante idea de usar una IA para leer los nombres de los graduados en el momento de subir a recoger el diploma, al mismo tiempo que se muestra en una pantalla Jumbotron. Pero la IA cambió los nombres y se olvidó de llamar a cientos, provocando el caos, la indignación y finalmente los abucheos de los presentes, según cuenta el medio Arizona’s Family.
Pese a que reiniciaron el proceso un par de veces, siguió fallando, hasta que al final consiguieron arreglarlo.
Usando la IA para cosas que no son necesarias
Los sufridos graduados tuvieron que soportar que, al subir al escenario, se pronunciara un nombre que no es el suyo, y en la pantalla del pabellón deportivo, aparecía otro nombre distinto.
Como se ve en el vídeo anterior, la rectora de la universidad, Tiffany Hernandez, tomó la palabra para explicar que “el sistema de IA” que estaban usando había fallado, entre abucheos de los presentes. El resto de su discurso empeoró la situación aún más.
“Esta es una lección que hemos aprendido, pero al menos pudieron subir al escenario y hacerse una foto, que es lo que espero que sea lo más significativo. Lo siento mucho. Espero que haya muchas oportunidades para hacer fotos realmente bonitas y para celebrar este momento con vuestros seres queridos”.
Ofreció a los estudiantes volver a subir al escenario para repetir la entrega con los nombre correcto, pero la mayoría tenía pocas ganas de repetir el paseo.
En declaraciones a la prensa local, los alumnos se quejan de que han estados cuatro años estudiando, han pagados miles de dólares en la matrícula, para que les arruine la graduación una IA principiante. También ven una falta de respeto que usen una voz robótica para leer los nombres, como si fuese un simple trámite burocrático.
No les falta razón. Una graduación es un homenaje a los graduados, un reconocimiento a su esfuerzo. Escuchar su nombre en megafonía y verlo escrito en la pantalla del pabellón, forma parte de ese reconocimiento.
La rectora tampoco estuvo muy afortunada, insistiendo en que lo importante es la foto. En la era de los móviles y las redes sociales, importa más el vídeo. Y los familiares de esos alumnos solo pudieron grabar un vídeo en donde se escuchaba un nombre que no era el suyo.
La IA les estropeó la graduación, uno de los momentos más importantes de su vida. Seguramente no será la última vez, ahora que van a entrar en el mercado laboral… Suerte…




