El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, denunció que Estados Unidos está llevando a cabo un “genocida bloqueo energético” que impide la llegada de combustible a la isla y agrava los apagones que afectan a millones de cubanos.
En un mensaje publicado en redes sociales, Díaz-Canel afirmó que el “cerco energético” impuesto por Washington está “asfixiando” al país y responsabilizó directamente a las sanciones estadounidenses por el deterioro del Sistema Electroenergético Nacional.
“El dramático agravamiento” de los cortes de electricidad tiene “una única causa”, escribió Díaz-Canel, al denunciar que Estados Unidos amenaza con sanciones y aranceles a las naciones o empresas que suministren combustible a Cuba.
La crisis eléctrica se ha intensificado en los últimos días. La estatal Unión Eléctrica de Cuba estimó que el déficit energético para este miércoles alcanzaría más de 2,000 megavatios durante el horario de máxima demanda, dejando sin servicio de manera simultánea a cerca del 63% del país.
En varias provincias, los habitantes han enfrentado apagones superiores a 20 horas consecutivas, mientras que en La Habana se han reportado interrupciones de hasta 15 horas seguidas.
La situación se ha vuelto cada vez más crítica, con millones de cubanos afectados por los apagones y una economía que sigue bajo presión.
Crisis energética golpea a la isla
Ante el deterioro del servicio, el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, anunció una intervención especial en la televisión estatal para explicar la situación energética.
Díaz-Canel sostuvo que Washington intenta presentar la crisis como consecuencia de una mala gestión gubernamental, cuando, según afirmó, responde a una estrategia para generar descontento social y presión política interna.
El mandatario también recordó que el alivio parcial de algunas restricciones durante años recientes permitió una mejoría económica y energética temporal en la isla. Sin embargo, señaló que nuevas medidas impulsadas tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca endurecieron nuevamente las limitaciones sobre el suministro de combustible.
De acuerdo con cifras oficiales, Cuba necesita alrededor de 100,000 barriles diarios de petróleo, aunque su producción local apenas ronda los 40,000. Desde enero, solo un petrolero extranjero habría llegado a puertos cubanos, cuando normalmente se requieren al menos ocho embarcaciones mensuales para cubrir la demanda nacional.
Expertos independientes coinciden en que la crisis no solo responde a las restricciones externas, sino también al deterioro de las termoeléctricas cubanas, muchas de ellas obsoletas tras décadas sin inversiones suficientes. Actualmente, ocho de las 16 unidades de generación del país permanecen fuera de servicio por averías o mantenimiento.
La crisis energética en Cuba sigue siendo un tema de gran relevancia y preocupación, tanto a nivel nacional como internacional.




