El rechazo de Hezbolá a un acuerdo de alto al fuego con Israel, anunciado en Washington, ha generado un nuevo punto de tensión en la región. La decisión fue transmitida al presidente del Parlamento libanés, Nabih Berri, quien comparte la misma posición que la organización chiita.
El presidente libanés, Joseph Aoun, esperaba la respuesta de Hezbolá al acuerdo que contemplaba un alto el fuego condicionado a un cese completo de los ataques de la organización.
Israel mantiene su postura
Israel continuará con sus operaciones en el sur del Líbano y los residentes libaneses no podrán regresar a sus hogares, según el ministro de Defensa, Israel Katz. El acuerdo de alto al fuego depende del cese de los disparos por parte de Hezbolá.
Katz afirmó que las tropas israelíes permanecerán en la zona de seguridad del sur del Líbano y seguirán desmantelando la infraestructura terrorista en la zona.
La zona de seguridad, que incluye el castillo de Beaufort, una fortaleza de 900 años de antigüedad capturada por Israel el sábado, seguirá bajo control israelí.
Israel Katz también aseguró que Israel tiene libertad de acción para atacar en Beirut en respuesta a los ataques contra las comunidades y el territorio israelíes, con el respaldo de Estados Unidos.




