Kevin Spacey cerró un entendimiento extraprocesal con tres hombres que lo habían demandado por abuso sexual, según confirmó la BBC.
El juicio civil previsto para octubre en el High Court londinense quedó cancelado tras conocerse el arreglo.
Los tres demandantes aseguran que el protagonista de House of Cards los atacó en distintos momentos entre 2000 y 2013, lapso en que el intérprete fue director artístico del Old Vic entre 2004 y 2013.
El ganador del Óscar ha rechazado de forma reiterada todas las imputaciones.
Uno de los acusantes sostiene que Spacey lo “agredió intencionalmente” en doce oportunidades entre 2000 y 2005. Otro alega haber sufrido “daño psicológico y pérdidas económicas” tras un incidente en 2008.
Este último interpuso su demanda en 2022, aunque el trámite se paralizó cuando surgieron cargos penales contra el actor. En julio de 2023, Spacey fue absuelto de nueve acusaciones por delitos sexuales en un proceso en Londres.
El tercer demandante, Ruari Cannon, renunció al anonimato y participó en el documental Spacey Unmasked, emitido por Channel 4 en 2024.
Cannon integraba el reparto de Sweet Bird of Youth en el Old Vic en 2013 y asegura que la estrella lo manoseó en una fiesta tras la noche de prensa. En el documental dijo que actuó “como un tiburón” antes de pasar a “modo prensa” ante las cámaras.
Spacey calificó la acusación de “ridícula” y negó el episodio.
Tras la emisión del programa, el actor escribió en X: “Cada vez que he tenido el tiempo y un foro adecuado para defenderme, las acusaciones han fracasado bajo escrutinio y he sido exonerado”.
Reconoció haber sido “demasiado cariñoso con las manos”, pero niega haber “manoseado” a nadie.
El equipo del artista no respondió a las consultas de The Hollywood Reporter sobre el acuerdo.
Spacey niega ser adicto al sexo y cuestiona sus registros médicos
Mientras tanto, Kevin Spacey compareció ante el tribunal de Santa Mónica en un juicio civil vinculado a la cancelación del último año de House of Cards.
Allí declaró que no es adicto al sexo y acusó a una clínica de rehabilitación de intentar imponerle ese diagnóstico.
Según THR, Spacey testificó que al ingresar a The Meadows —un centro en Arizona al que acudió tras las denuncias— un médico le dijo inicialmente que no cumplía los criterios de adicción sexual.
Sin embargo, el actor supo luego que el centro lo había diagnosticado con trastorno de compulsión sexual.
“Solo me enteré después de que, de hecho, me habían diagnosticado como sexualmente compulsivo”, declaró. “No puedo disputarlo profesionalmente, pero sí puedo disputarlo personalmente”.
Agregó que el fundador del centro le pidió convertirse en portavoz de la adicción sexual, lo que a su juicio revelaba los verdaderos intereses de la institución.
“Era muy obvio que querían que yo fuera un adicto al sexo”, afirmó ante el tribunal, según TMZ.
El actor también cuestionó la veracidad de los registros médicos elaborados durante su internación. “A lo largo de los registros médicos hay comentarios atribuidos a mí que nunca dije”, declaró.
Y añadió: “Tienen la impresión de que tengo acento británico y de que tengo esposa”.
El juicio enfrenta a Media Rights Capital (MRC), productora de House of Cards, contra su aseguradora, y gira en torno a si Spacey padecía una enfermedad que le impedía filmar la sexta temporada, lo que habilitaría una reclamación superior a los 100 millones de dólares.
Kevin Spacey aseguró que estaba dispuesto a rodar, pero que fue apartado injustamente de la producción.
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