La inteligencia artificial generativa ha revolucionado el mundo en solo 4 años desde que OpenAI lanzó ChatGPT. Sin embargo, según la ONU, su impacto medioambiental puede ser crítico en 2030.
La mayor parte de las investigaciones sobre IA se centran en el consumo de energía y emisiones de carbono, pero olvidan otros factores más peligrosos.
Un informe de Naciones Unidas asegura que el consumo de agua en centros de datos para IA aumentará a 9,3 billones de litros anuales en 2030, equivalente al agua potable que consumen 1.300 millones de personas en África Subsahariana.
El consumo de agua es solo uno de los problemas. La superficie física necesaria para macrocentros de datos aumentará a 14.500 kilómetros cuadrados, similar a Asturias y Cantabria juntas.
Las estimaciones indican que la IA consumirá 945 teravatios hora de energía al año, el 3% de la energía mundial, y generará 2,5 millones de toneladas de residuos electrónicos anuales.
“No es una crítica a la IA”
El profesor Kaveh Madani afirma que el informe no critica la IA, sino que alerta sobre las desigualdades que pueden surgir si su desarrollo continúa con el modelo actual.
Solo 2 países, Estados Unidos y China, concentran el 90% de la capacidad de computación de IA, mientras que 150 países no tienen centros de datos para esta tecnología.
Los expertos de la ONU llaman a utilizar la IA de forma responsable y a abordar sus efectos no deseados para que sea sostenible y equitativa.
La ONU estima que el impacto de la IA en el medio ambiente será significativo si no se toman medidas para mitigarlo.
El impacto oculto de la IA en el medio ambiente
La alerta de la ONU sobre el consumo de agua de la inteligencia artificial ha generado un debate sobre los efectos no deseados de esta tecnología en el medio ambiente. Mientras que el consumo de energía y las emisiones de carbono son aspectos bien conocidos, el impacto en el recurso hídrico y la superficie física necesaria para los centros de datos son factores que pueden ser igual de peligrosos.
Según el informe de Naciones Unidas, el consumo de agua en centros de datos necesarios para la IA aumentará hasta los 9,3 billones de litros anuales para 2030, equivalente al agua potable que consumen 1.300 millones de personas en África Subsahariana. Esto se debe a que los centros de datos requieren grandes cantidades de agua para enfriar sus sistemas y prevenir el sobrecalentamiento.
- 9,3 billones de litros de agua al año (2030)
- 1.300 millones de personas en África Subsahariana (consumo de agua potable)
- 14.500 km² de superficie física necesaria (equivalente a Asturias y Cantabria juntas)
¿Qué futuro sostenible para la IA?
Los expertos de la ONU enfatizan que no se oponen a la IA, sino que buscan alertar sobre las potenciales desigualdades que pueden producirse si su desarrollo continúa por el modelo actual. Solo 2 países, Estados Unidos y China, concentran el 90% de la capacidad de computación de IA, mientras que 150 países no tienen centros de datos para esta tecnología.
El informe concluye con un llamamiento a utilizar la IA de forma responsable y a abordar proactivamente sus efectos no deseados para que sea sostenible y equitativa. La pregunta es: ¿podrá la humanidad encontrar un equilibrio entre el avance tecnológico y la protección del medio ambiente?




