El último mes, desde que Netflix estrenó la segunda parte de la cuarta temporada de Los Bridgerton, ha estado marcado por la incertidumbre y el debate entre los seguidores de la serie, que especulaban sobre quién sería la próxima protagonista de la saga (todo apuntaba a que sería una mujer). Este martes, la plataforma ha despejado por fin la incógnita al anunciar qué historia centrará la nueva entrega de los hermanos de la alta sociedad de la Regencia británica.
Así que, querido lector, allá va: contra todo pronóstico, Hannah Dodd, quien da vida a Francesca, tomará el relevo de estos últimos ocho capítulos que han estado protagonizados por Luke Thompson interpretando a Benedic. Pese a que todos los rumores y muchos de los deseos de los fans apuntaban que la temporada estaría centrada en Eloise, finalmente no será así.
Dodd ha estado muy presente en la promoción de la temporada, motivo por el que se especulaba que sería también candidata ideal para liderarla. Si la última parte de la trama de Francesa está marcada por la muerte de su marido, John Stirling, el giro ha dejado a su personaje listo para avanzar hacia una nueva etapa: en concreto con la prima de su marido, Michaela Stirling, la interpretada por Masali Baduza.
La serie ya ha comenzado su producción
Ese punto de partida será clave en la quinta temporada. La serie retomará a una Francesca marcada por el duelo, quien además no ha conseguido quedarse embaraza y tener un heredero, pero también dispuesta a reinsertarse en el mercado matrimonial. Sin embargo y como ya se ha dejado entrever en esta temporada, la figura de Michaela, cambiará por completo el rumbo de su historia.
Con esta decisión, Netflix y Shondaland vuelven a alterar el orden de las novelas de Julia Quinn y adelantan la historia de Francesca —correspondiente al sexto libro— a la de Eloise, que en la saga literaria ocupa el quinto lugar. No es la primera vez que la serie se toma esta licencia: ya ocurrió con Colin, cuya historia llegó antes que la de Benedict, cambiando de orden las temporadas tres y cuatro.




