Como ya bien sabrás, en los últimos meses, cualquiera que haya mirado precios de memoria RAM se habrá llevado un pequeño susto. Módulos que antes costaban 70 u 80 euros ahora se acercan a los 150 euros. Esto provoca una sensación de frustración si resulta que tienes tu nuevo PC en proceso de montaje.
Es por esto que ya hay usuarios que están cogiendo memoria de portátil, mucho más barata, y adaptándola para usarla en ordenadores de sobremesa.
Aunque puede parecer una locura, lo cierto es que a muchos les están funcionando y los foros y redes se están llenando de casos de éxito.
Para que te hagas una idea, la RAM para portátiles, la famosa SO-DIMM, cuesta bastante menos que la de escritorio. Lo que han decidido es unir dos módulos pequeños, montarlos en una placa y crear su propia memoria de 32 GB perfectamente útil.
Uno de los casos más comentados es el de un modder conocido como VIK-on. Con dos módulos de 16 GB, una placa base adaptada, algo de soldadura y un poco de software, consiguió crear su propio módulo DDR5. No le salió gratis, pero sí mucho más barato que comprar uno nuevo en tienda.
Por otro lado, hay canales conocidos que han probado adaptadores que permiten usar RAM de portátil en PC de sobremesa. Si bien es cierto que funciona, todos coinciden en que se trata de una situación para salir del paso. No es algo que pueda hacer todo el mundo o sirva para muchos años.
Otros directamente lo que han decidido es volver a DDR4 en lugar de DDR5, reutilizar módulos antiguos o simplemente dejar para más adelante la mejora del PC. El problema es cuando están en mitad del proceso.
El problema de todo esto es tormenta perfecta que se ha creado alrededor de la RAM: menos oferta por culpa de la IA, más demanda y precios que no paran de subir. Para el consumidor final el resultado es desastroso
La crisis de la RAM tiene un lado positivo
Lo cierto es que, detrás de todo este desastre, siempre se puede encontrar un lado positivo. En este caso, la subida del precio de la RAM está frenando una de las modas que más marketing ha generado en los últimos años: los PC con IA.
Toda esta situación está enfriando el hype y el bombardeo de marketing de este tipo de ordenadores, una etiqueta que muchos fabricantes han usado más como reclamo publicitario que como una necesidad real para el usuario medio.
Durante los dos últimos años, parecía que si tu ordenador no tenía IA integrada se quedaba viejo de forma automática. Pero la realidad es otra: la mayoría de la gente sigue usando su portátil para lo de siempre y apenas nota la diferencia entre tener funciones de IA en local o usar servicios en la nube.
Ahora, con la memoria RAM por las nubes, ese mensaje empieza a perder fuerza. Según analistas del sector, en 2025 los precios de la RAM y del almacenamiento subieron entre un 40% y un 70%. Y eso se ha notado en el bolsillo de los consumidores, que miran con más lupa qué compran y por qué.
Incluso l propia industria empieza a admitirlo. Dell, por ejemplo, cambió su discurso en apenas un año. En 2025 hablaba de la IA como motor de compra. En 2026, ha vuelto a centrar su marketing en lo de siempre: buena pantalla, batería que dure y un diseño que no pese como un ladrillo. Porque eso es lo que la gente entiende y valora.






