El segundo ciclo de Marcelo Gallardo como entrenador de River Plate culminará este jueves en el Monumental, cuando el equipo reciba a Banfield desde las 19:30 por la fecha 7 del Torneo Apertura.
El técnico de 50 años dirigió la práctica del lunes en River Camp tras la derrota 1-0 ante Vélez, que dominó ampliamente el primer tiempo. Fue la tercera caída consecutiva en el torneo y la derrota número 13 en los últimos 20 partidos.
Gallardo anunció su decisión mediante un video que el club difundió en redes sociales. “Este es un mensaje para todos los hinchas de River. Intentaré ser breve para que no me invadan la emoción y el dolor que significa comunicar que el jueves será mi último partido. Solo palabras de agradecimiento, principalmente a este enorme club, a su gente por su amor incondicional en todos estos años, incluso en los momentos más difíciles, como este, cuando las cosas no salieron como proyectamos”, expresó vestido con el buzo de entrenador.
“Me invaden la emoción y el dolor en el alma por no poder cumplir los objetivos. Solo agradecer también a quienes realmente creyeron en mí y en todo mi cuerpo técnico para representar a esta gran institución, con todo lo que eso implica. Solo tengo palabras de agradecimiento para todos. Mi amor recíproco para los hinchas y espero, de corazón, que este club, que creció enormemente en los últimos años, una institución modelo en la región, pronto pueda encontrar buenos resultados para seguir engrandeciendo lo que significa River Plate en el mundo. Muchísimas gracias y les mando un abrazo. Muchísimas gracias”, cerró.
Los primeros indicios del final habían llegado la noche anterior, cuando Gallardo decidió no hablar con la prensa tras la derrota ante Vélez. Tampoco envió representantes como en otras ocasiones con Juanfer Quintero, Lucas Martínez Quarta o su ayudante Matías Biscay.
Luego, desde el cuerpo técnico trascendió que Gallardo se tomaría unas horas para reflexionar. Citó al plantel a las 18 en River Camp, dirigió la práctica y luego se reunió con los jugadores, el presidente Stefano Di Carlo y Enzo Francescoli. Con el correr de las horas crecieron los rumores hasta que llegó la confirmación del adiós con el video publicado en redes sociales.
Esta segunda etapa de Gallardo como DT, que comenzó tras la salida de Martín Demichelis, poco tuvo que ver con su primer ciclo, donde ganó 14 títulos, incluidas dos Copas Libertadores (2015 y 2018, venciendo a Boca en la final en Madrid). En esta segunda etapa no sumó títulos y los números fueron notablemente pobres: dirigió 85 partidos con 35 victorias, 32 empates y 18 derrotas, con una efectividad del 53,72%.
Tras su anuncio, ya comenzó la carrera por su reemplazo. Primero surgió el nombre de Eduardo Coudet, multicampeón con River, que hoy dirige al Alavés y tuvo buenos pasos por Rosario Central y Racing en el fútbol argentino. Se habrían producido sondeos. Su contrato en España vence el 30 de junio.
Más atrás aparecen otros candidatos como Pablo Aimar (ayudante de Lionel Scaloni en la selección argentina), Ramón Díaz, Santiago Solari y Hernán Crespo.
Pero antes, Gallardo tendrá su despedida en el Monumental en un partido donde su equipo buscará recuperar el rumbo. El presente es crítico: River está décimo en el Grupo B del Torneo Apertura con siete puntos, igual que Banfield y Racing, a ocho del líder Independiente Rivadavia. El equipo de Gallardo está fuera de los puestos de clasificación a playoffs.
En la Copa Argentina avanzó a los 16avos de final con sufrimiento: le ganó en el final a Ciudad de Bolívar, equipo de la Primera Nacional. Tras ese partido, el entrenador había mostrado optimismo.
“Cuando uno es lógico y sensato tiene la percepción de lo que está pasando, de la realidad. Hay que ser conscientes de la situación y después abstraerse de todo eso que pasa. River genera eso. Todo el ruido alrededor de los resultados siempre está, sobre todo cuando no se dan de manera favorable. Si eso nos desestabiliza quiere decir que no estamos firmes con lo que estamos haciendo, y todos estamos convencidos”, había dicho hace apenas una semana cuando le consultaron si pensó en renunciar.
Pero la derrota ante Vélez y, sobre todo, la muy mala performance en el primer tiempo lo llevaron a reflexionar. Y optó por bajarle el telón a su segundo ciclo en el banco de suplentes del Millonario.
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