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Suiza instala la batería subterránea más potente del mundo: ha tenido que escavar un agujero del tamaño de dos campos de fútbol

Una enorme batería subterránea de flujo redox en Laufenburg, Suiza, con capacidad para generar 1.2 GW de energía.

En las profundidades de Suiza, un proyecto innovador está a punto de revolucionar el almacenamiento de energía. La localidad de Laufenburg, en la frontera con Alemania, alberga la futura batería subterránea más potente del mundo, capaz de generar más de 1,2 GW de energía.

Las obras han comenzado en este ambicioso proyecto que busca transformar la forma en que se almacena y se suministra la energía. La enorme batería de flujo redox ocupa un espacio equivalente al de dos campos de fútbol, y se espera que pueda almacenar más de 2,1 GWh de energía.

Esta gigantesca batería subterránea forma parte del plan de Suiza para adelantarse a los desafíos energéticos que se avecinan en Europa. Con el aumento de la demanda de energía debido al auge de los coches eléctricos y los centros de datos para inteligencia artificial, proyectos como este son cruciales para garantizar un suministro eléctrico estable.

Una batería de flujo redox sin precedentes

La empresa FlexBase, detrás de este proyecto, ha logrado desarrollar una batería de flujo redox que bate récords. A diferencia de las baterías de litio tradicionales, esta tecnología almacena la energía en electrodos sólidos y utiliza electrolitos líquidos en tanques. Cuando se necesita electricidad, se bombea a través de celdas electroquímicas, convirtiendo la energía química en electricidad.

Este sistema permite un almacenamiento de energía más eficiente y estable, independiente de factores como la temperatura o el viento. Si las previsiones se cumplen, esta batería podría abastecer a unos 210.000 hogares durante 24 horas.

La construcción de un futuro energético sostenible

Ubicada a 27 metros de profundidad y con una superficie de más de 40.000 metros cuadrados, la batería de Laufenburg se encuentra en un nodo crítico de la red eléctrica interconectada de Europa. FlexBase inició la construcción en la primavera de 2025 con el objetivo de controlar todo el proceso y asegurar la estabilidad del suministro eléctrico en la región.

Al enterrar las baterías y sistemas de conversión, el proyecto aprovecha las ventajas de estar bajo tierra para mantener condiciones estables y captar electricidad renovable no utilizada, liberándola cuando sea necesario.

La demanda de energía en Europa está en aumento, y proyectos como este son fundamentales para enfrentar los desafíos futuros. La batería subterránea de Laufenburg no solo es un avance tecnológico, sino un paso hacia un futuro más sostenible y resiliente en términos energéticos.

¿Podrá Suiza con este proyecto garantizar un suministro eléctrico estable para los próximos años?

El reto de almacenar energía en Europa

La construcción de esta batería subterránea en Suiza responde a un desafío creciente en Europa: garantizar el suministro eléctrico en momentos de baja producción de energías renovables. La demanda de energía está aumentando debido al auge de los coches eléctricos y los centros de datos que alimentan la inteligencia artificial. La batería de flujo redox de Laufenburg, con una capacidad de almacenamiento de más de 2,1 GWh, busca ofrecer una solución para este problema.

El funcionamiento de esta tecnología es distinto al de las baterías de litio tradicionales. Almacena energía en electrodos sólidos y utiliza electrolitos líquidos en tanques, lo que permite una mayor estabilidad y eficiencia en la almacenamiento de energía. Este sistema está diseñado para liberar la energía almacenada cuando sea necesario, proporcionando un suministro eléctrico estable y confiable.

¿Podrá Suiza liderar el camino en almacenamiento de energía?

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