La escasez de combustible y las nuevas sanciones de Washington complican la distribución de alimentos y suministros esenciales para millones de cubanos.
La crisis humanitaria en Cuba se agrava mientras cerca de 20,000 toneladas de ayuda alimentaria de Naciones Unidas permanecen bloqueadas o avanzan con enormes dificultades debido a la escasez de combustible provocada por las restricciones energéticas impuestas por Estados Unidos, según información recopilada por distintas agencias internacionales.
Se estima que el Programa Mundial de Alimentos (PMA) mantiene unas 11,000 toneladas de alimentos y suplementos nutricionales retenidas en los puertos de Mariel y Santiago de Cuba, mientras otras 8,000 toneladas almacenadas en diferentes puntos de la isla se distribuyen con extrema lentitud por la falta de diésel necesario para el transporte.
La situación ocurre en medio de un deterioro acelerado de las condiciones de vida en la isla. La Organización de las Naciones Unidas advirtió recientemente que los apagones prolongados, la escasez de combustible y la falta de medicamentos están llevando al límite los servicios esenciales, particularmente el sistema de salud, el acceso al agua y la seguridad alimentaria.
Francisco Pichón, coordinador residente de la ONU en Cuba, ya había alertado en abril que al menos 170 contenedores con productos humanitarios valorados en $6.3 millones de dólares no podían llegar a sus beneficiarios debido a la falta de combustible. Según explicó entonces, Naciones Unidas exploraba mecanismos para importar combustible mediante operadores privados autorizados en la isla.
Las dificultades se intensificaron tras la orden ejecutiva firmada el 29 de enero por el presidente estadounidense, Donald Trump, que declaró una emergencia nacional respecto a Cuba y abrió la puerta a la imposición de aranceles contra países que suministren petróleo a la isla. La Casa Blanca argumentó que la medida busca proteger la seguridad nacional estadounidense y aumentar la presión sobre el gobierno cubano.
Según la agencia EFE, Naciones Unidas presentó a la delegación estadounidense ante la ONU un “Plan de Trazabilidad” para demostrar que el combustible solicitado sería utilizado exclusivamente en operaciones humanitarias y no beneficiaría a instituciones estatales cubanas. Sin embargo, más de cinco semanas después de su entrega, Washington no había emitido una respuesta oficial.
La ONU calcula que requiere más de 5 millones de litros de diésel para garantizar durante un año la distribución de alimentos, suplementos nutricionales y otros insumos esenciales en Cuba.
La ayuda humanitaria es crucial en este momento, ya que la población cubana enfrenta una de las mayores crisis económicas y humanitarias de su historia reciente.
El impacto del bloqueo en la ayuda humanitaria
La crisis humanitaria en Cuba se profundiza mientras la ayuda alimentaria de Naciones Unidas enfrenta enormes dificultades para llegar a su destino debido a la escasez de combustible provocada por las restricciones energéticas impuestas por Estados Unidos. El Programa Mundial de Alimentos (PMA) mantiene retenidas 11,000 toneladas de alimentos y suplementos nutricionales en los puertos de Mariel y Santiago de Cuba, mientras otras 8,000 toneladas se distribuyen con extrema lentitud.
El coordinador residente de la ONU en Cuba, Francisco Pichón, había alertado en abril que al menos 170 contenedores con productos humanitarios valorados en $6.3 millones de dólares no podían llegar a sus beneficiarios debido a la falta de combustible. La ONU calcula que requiere más de 5 millones de litros de diésel para garantizar durante un año la distribución de alimentos, suplementos nutricionales y otros insumos esenciales en Cuba.
Un pueblo al límite
La situación ocurre en medio de un deterioro acelerado de las condiciones de vida en la isla. La Organización de las Naciones Unidas advirtió recientemente que los apagones prolongados, la escasez de combustible y la falta de medicamentos están llevando al límite los servicios esenciales, particularmente el sistema de salud, el acceso al agua y la seguridad alimentaria.




